37 resultados

Rocoto todavía firme y picante, relleno con res y cerdo, maní, pasas, aceituna y huevo, coronado con queso y horneado junto a su pastel de papa. El relleno dulce-salado llega primero y el fuego del rocoto después; cuando el queso empieza a dorarse sobre la fuente, la espera hasta que salga del horno se vuelve la parte más larga de la receta.
80 min
Un guiso puneño de quinua trabajado hasta quedar espeso, meloso y todavía reconocible grano por grano. La leche, la mantequilla y el queso fresco redondean una base sencilla, mientras el anís deja apenas ese perfume serrano que aparece al final. Una olla humilde que, cuando queda en su punto, desaparece antes de decidir si era desayuno o almuerzo.
35 min
Dulzura cremosa y alma andina en cada bocado. Este pastel de choclo equilibra la suavidad del maíz tierno con el carácter salado de los quesos regionales, creando una textura húmeda irresistible. Un clásico del confort peruano que celebra la generosidad de nuestra tierra. Directo al corazón y al paladar.
70 min
Champús agrio: bebida-postre caliente y espesa, con base de harina de maíz amarillo y frutas que dan ese punto ácido tan suyo. Se cocina con piña, membrillo, manzana y guanábana, más especias que perfuman toda la olla. Al final, el mote le mete textura: cucharable, frutal y con alma limeña de antaño.
50 min
Dulzura ancestral que nace de la cocción lenta de granos andinos y hierbas aromáticas. Esta bebida destaca por su textura cremosa y un perfil delicadamente perfumado con canela y anís. Un elixir nutritivo y refrescante que honra la tradición de la sierra sur, directo al alma.
35 min
Dulzor ambarino y calidez especiada que definen la tradición líquida de Jaén. La Mistela es el alma de la Sierra de Segura, un licor artesanal que transforma el café y el aguardiente en un abrazo de hospitalidad andaluza. Elegante, aromática y con ese carácter serrano que invita a la sobremesa.
10115 min
Una rueda dorada de feria y carretilla, imposible de separar de la memoria dulce del Perú. Camote y zapallo dejan un centro ligero y elástico bajo una corteza crujiente, mientras la miel de chancaca llega oscura, especiada y tibia. Aquí el verdadero problema no es formar el aro: es decidir quién se queda con el último.
120 min
Una fritura peruana humilde que conquista por textura antes que por adornos. La masa fina se infla en el aceite, queda dorada en los bordes y deja pasar un perfume suave de anís bajo una capa ligera de miel. Es difícil sacar una de la sartén sin que la siguiente ya tenga dueño.
40 min
Un pan ceremonial andino con forma de wawa. Dulce, tierno y especiado, aparece en Todos los Santos cubierto de grageas y ajonjolí, listo para compartir, regalar u ofrecer. Su miga suave y el perfume de anís, canela y clavo hacen que el primer corte ya se sienta a fiesta.
190 min