Sabor telúrico definido por la profundidad de la chicha de jora fermentada y el calor del ají panca. Es el alma de los amaneceres arequipeños, un aderezo que custodia siglos de tradición en las picanterías. Intenso, ácido y cargado de historia.

Pela y corta la cebolla roja en trozos medianos. Mide la chicha de jora, la pasta de ají panca, el ajo molido, el vinagre tinto, el comino, el orégano, la hierbabuena, la hoja de laurel, la pimienta y la
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Licúa la cebolla roja con la chicha de jora, la pasta de ají panca, el ajo molido, el vinagre tinto, el comino, el orégano, la pimienta y la sal por 1 minuto, hasta que quede una base roja, fluida y sin trozos grandes.
Agrega la hierbabuena y licúa solo 10 segundos, para perfumar sin volver la base amarga. La textura debe quedar espesa, pero todavía fácil de verter sobre la carne o en la olla.
Pasa el aderezo a un bowl, añade la hoja de laurel entera y deja reposar 10 minutos. Úsalo como base para macerar y cocinar adobo: debe sentirse ácido, rojo, especiado y con olor claro a chicha.