Profundidad herbal y potencia criolla en una pasta vibrante que es el cimiento de nuestros mejores platos. Es el alma del arroz con pollo y del seco, ese aroma que nos dice que la comida de casa ya está en marcha. El fundamento esencial para una cocina con identidad.

Lava y escurre bien el culantro y la espinaca. Retira tallos muy gruesos del culantro y corta el ají amarillo en trozos, quitando venas si quieres un picor más amable.
Licúa el culantro, la espinaca, el ají amarillo y el agua por 45 segundos, hasta tener una pasta verde espesa. No la agües de más: el aderezo debe entrar a la sartén con cuerpo.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite vegetal y dora la cebolla roja por 5 minutos, hasta que esté suave y huela dulce. Agrega el ajo molido, el comino, la pimienta y la sal; cocina 1 minuto más para que el ajo pierda el golpe crudo.
Incorpora el licuado verde al aderezo y cocina moviendo por 5 a 6 minutos, hasta que la pasta se vea más oscura, brillante y con aroma herbal cocido. Debe quedar espesa, no seca; úsala de inmediato o enfríala antes de guardar.