Una bebida casera peruana de textura apenas sedosa y aroma cálido de canela. La linaza le da su cuerpo característico y un dulzor ligero la vuelve fácil de tomar. Simple, económica y reconfortante, de esas jarras humildes que siempre tienen lugar en casa.

Enjuaga la linaza rápidamente en un colador fino y pásala a una olla con el agua y la canela. Lleva a hervor y cocina a fuego medio-bajo durante 12 a 15 minutos, moviendo un par de veces, hasta que el líquido tenga aroma claro de canela y una textura apenas más sedosa que el agua. No sigas reduciendo cuando empiece a sentirse espeso.
Cuela la bebida todavía caliente, dejando que el líquido pase sin exprimir con fuerza las semillas. Agrega el azúcar y mezcla hasta que se disuelva por completo. Sirve tibia: debe quedar fluida, ligeramente sedosa y con la canela presente sin tapar el sabor suave de la linaza. ¡Y listo! Una bebida sencilla que se toma sin apuro.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
