Frescura herbal vibrante envuelta en una cremosidad láctea irresistible. Es el acompañamiento esencial que despierta el paladar, un puente entre el aroma del huerto y el corazón del ají peruano. Sedoso, fragante y con ese golpe de vida que solo el culantro fresco puede dar.

Lava el culantro, retira tallos duros o amarillos y sécalo bien. Pica apenas las hojas y tallos tiernos para que entren fácil a la licuadora.
Limpia el ají amarillo retirando venas y pepas si quieres una salsa más amable. Corta la cebolla roja y pela el ajo.
Calienta el aceite vegetal en una sartén y saltea el ají amarillo
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pasa el salteado a la licuadora y agrega el queso fresco, la leche evaporada, las galletas de soda, el jugo de limón, la sal y la pimienta negra molida. Licúa por 45 segundos, hasta que la base quede lisa.
Agrega el culantro y licúa por 20 a 30 segundos más, solo hasta que la salsa quede verde intensa, sedosa y espesa. Si la licúas eternamente, el culantro se oxida y se pone triste.