Deliciosa y con picor amable, acompañamiento perfecto para casi todo, da ese gustito siempre te hace pedir otro bocado...

Abre los ajíes amarillos y retira tallos, pepas y venas gruesas. Ponlos en una olla con el agua, lleva a hervor suave y cocina por 12 a 15 minutos, hasta que la piel se vea opaca y algo arrugada y la pulpa esté completamente suave al pincharla. Escúrrelos, deja que pierdan el vapor fuerte durante unos minutos y retira la piel; así la crema queda más fina y sin amargor áspero.
Pon los ajíes ya tibios en la licuadora con el ajo, la leche evaporada, la mostaza, el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
