Guiso criollo casero y económico donde la caigua comparte protagonismo con la papa, que se rompe ligeramente para dar cuerpo. El aderezo de ají amarillo sostiene el sabor y el queso fresco con un toque de leche cierran una textura cremosa, cálida y muy de almuerzo peruano.

Lava las caiguas, córtalas a lo largo y retira semillas y venas blancas; luego córtalas en tiras medianas. Pela la papa blanca y córtala en cubos de unos 2 centímetros. Pica fina la cebolla morada y el ají amarillo sin venas ni semillas.
Calienta el aceite vegetal en una olla y agrega la cebolla morada
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega la papa blanca y el agua. Mezcla, tapa y cocina a fuego medio-bajo durante 10 minutos, hasta que la papa empiece a ponerse tierna pero todavía conserve la forma.
Incorpora la caigua y el resto de la sal. Cocina destapado durante 8 a 10 minutos, hasta que la caigua esté tierna pero todavía reconocible. Aplasta contra el costado de la olla unos cuantos cubos de papa y mézclalos nuevamente en el guiso; eso debe darle cuerpo sin convertirlo en puré.
Baja el fuego al mínimo y agrega la leche evaporada y el queso fresco en cubos. Mezcla con suavidad durante 1 a 2 minutos, solo hasta que el queso se caliente y una parte empiece a integrarse al caldo. No dejes que hierva fuerte. Sirve caliente, con el guiso cremoso, espeso y todavía lleno de trozos de caigua y papa.