Alfajores peruanos de tapas delicadas hechas con harina, manteca vegetal, leche y un pequeño toque de pisco, unidos con miel espesa de chancaca perfumada con canela y clavo. Quebradizos al morder, melosos al centro y pensados para acompañar café o una merienda.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Cierne la harina sin preparar, el azúcar en polvo y la sal en un bowl. Agrega la manteca vegetal fría en trozos y frótala con la harina hasta obtener una mezcla arenosa, sin amasar ni calentar demasiado la grasa.
Agrega la leche fresca y el pisco quebranta poco a poco, juntando la masa únicamente hasta formar un bloque uniforme. No la trabajes como pan: mientras menos gluten desarrolles, más delicadas quedarán las tapas. Cubre el bowl y deja reposar la masa 30 minutos.
Estira la masa con el rodillo hasta unos 3 mm de grosor. Corta 24 discos parejos de aproximadamente 5 a 6 cm y pásalos a una bandeja. Haz varios pequeños agujeros en cada tapa con la punta de un cuchillo para que no se inflen. Hornea a 175 °C durante 11 a 13 minutos, hasta que estén firmes y apenas empiecen a tomar color. Déjalos enfriar por completo.
Mientras se hornean las tapas, coloca la chancaca, el agua, la canela en rama y el clavo de olor en una olla mediana. Cocina a fuego bajo durante 25 a 30 minutos, moviendo ocasionalmente, hasta obtener una miel oscura y espesa. Para comprobar el punto, deja caer una gota sobre un plato frío: al enfriarse debe mantenerse densa y formar un hilo pesado, no correr como agua.
Cuela la miel y deja que entibie unos 8 minutos. Debe seguir extendiéndose con facilidad pero tener suficiente cuerpo para no escapar de las tapas. Si se endurece demasiado antes del armado, caliéntala suavemente hasta que vuelva a fluir.
Coloca una capa generosa de miel de chancaca sobre 12 tapas frías y cubre cada una con otra tapa. Presiona apenas, solo hasta que la miel llegue cerca del borde. Deja reposar los alfajores 10 minutos antes de servir. La tapa debe seguir quebradiza y la miel quedar melosa, oscura y especiada. ¡Y listo! Chancaca entre dos tapas: ingeniería peruana de sobremesa. 🍯🤝