Dulzura etérea definida por hebras microscópicas de azúcar que se funden al contacto. Es la esencia misma de las ferias y recuerdos de infancia, una nube de fantasía capturada en un instante. Un bocado ligero, mágico y absolutamente irresistible.

Mide el azúcar y asegúrate de que esté completamente seca y suelta. Si tiene grumos, deshazlos antes de empezar; un grumo en la máquina no es nostalgia de feria, es sabotaje dulce.
Precalienta la máquina de algodón de azúcar por 10 minutos, o hasta que el cabezal esté bien caliente según el equipo. No agregues azúcar antes de tiempo: necesita calor estable para formar hebras finas.
Agrega una pequeña porción de azúcar al centro del cabezal y enrolla las hebras con un palito, girando alrededor del bowl con movimientos suaves. Forma cada nube en 1 a 2 minutos, sin compactarla; el encanto está en que quede aireada.
Sirve cada algodón apenas esté formado. Si necesitas esperar, mantenlo en un lugar seco y cúbrelo lo mínimo posible; con humedad se achica rápido, como presupuesto después de entrar a una feria.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
