El alma de los Andes en una taza. Esta bebida espesa destaca por el aroma profundo de las especias y el color vibrante del maíz morado boliviano. Un abrazo caliente que reconecta con las raíces y reconforta el espíritu en cada sorbo. Tradición, energía y dulzor en perfecto equilibrio.

Pon la mayor parte del agua en una olla con la canela en rama, el clavo de olor y la cáscara de naranja. Hierve suave por 10 minutos, hasta que el líquido huela especiado y cálido.
Mientras hierve la infusión, mezcla la harina de maíz morado con el resto del agua fría. Bate por 30 segundos, hasta formar una crema morada lisa y sin grumos secos.
Cuela la infusión y devuélvela a la olla. Agrega el azúcar blanca
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Apaga el fuego y agrega el jugo de limón. Mezcla 20 segundos y sirve el api bien caliente; debe caer espeso desde el cucharón, con aroma a canela y color morado profundo.