Arepas doradas y suaves, rellenas con pollo mechado jugoso y bien sazonado. Cebolla, pimiento y tomate construyen el guiso clásico, mientras un poco de ají amarillo le da un guiño peruano sin borrar su identidad venezolana. Contundentes, prácticas y hechas para comer calientes.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pon la pechuga de pollo en una olla con un tercio del agua y una parte de la sal. Tapa, lleva a hervor suave y cocina 12 a 15 minutos, volteando una vez, hasta que el centro esté completamente opaco y sin zonas rosadas. Retira el pollo, reserva el líquido de cocción y deshiláchalo en hebras medianas cuando puedas manipularlo.
Mientras se cocina el pollo, mezcla los otros dos tercios del agua con otra parte de la sal. Agrega poco a poco la harina de maíz precocida, mezcla con la mano durante 1 minuto y deja reposar 5 minutos. La masa debe quedar lisa, húmeda y moldeable, sin grietas profundas al presionarla.
Divide la masa en 4 porciones, forma bolas y aplánalas hasta obtener discos de unos 1.5 cm de grosor. Cocina en una sartén antiadherente a fuego medio durante 5 a 7 minutos por lado, hasta que tengan costra dorada, superficie seca y centro firme pero todavía suave. Reserva calientes.
Calienta el aceite vegetal en la sartén y cocina la cebolla morada y el pimiento rojo durante 4 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo molido, el ají amarillo, el comino y la pimienta; cocina 1 minuto. Incorpora el tomate y el resto de la sal, y cocina 5 minutos, hasta formar un sofrito jugoso. Añade el pollo mechado y el líquido reservado; cocina 4 a 5 minutos más, hasta que el relleno esté húmedo y brillante, pero sin líquido suelto en el fondo.
Abre cada arepa por un costado con el cuchillo de pan, dejando una parte unida para formar un bolsillo. Reparte el pollo mechado entre las cuatro y sirve inmediatamente. La arepa debe conservar costra firme y centro suave, mientras el relleno queda abundante y jugoso sin empapar la masa. 🔥