Arroz graneado de toda la vida: primero se sella el arroz en aceite con ajo, y luego se cocina por evaporación controlada. El resultado son granos sueltos, enteros y con perfume suave, sin pegote ni grumos. Simple, criollo y listo para acompañar cualquier guiso.

Lava el arroz con el agua de lavado, cambiando el agua 2 a 3 veces, hasta que salga menos turbia. Escurre bien por 5 minutos; si entra empapado a la olla, cuesta más que quede graneado.
Calienta el aceite vegetal en una olla y agrega el ajo molido. Cocina por 30 a 45 segundos, solo hasta que huela sabroso y empiece a tomar color suave; si se quema, amarga todo el arroz.
Añade el arroz escurrido y muévelo por 2 minutos, hasta que los granos se vean brillantes y bien cubiertos de aceite. Este sellado discreto ayuda a que luego no se vuelva mazacote.
Agrega el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Tapa la olla, baja el fuego al mínimo y cocina por 14 a 16 minutos, sin destapar ni mover. El punto correcto es que no quede agua visible y el grano esté cocido, pero entero.
Apaga el fuego y deja reposar tapado 8 minutos. Luego granea con tenedor o cuchara, levantando el arroz desde los bordes hacia el centro para soltarlo sin aplastarlo.