Arroz de olla bien criollo, con trozos tiernos de res y un aderezo de cebolla, tomate y ají amarillo que termina metido en cada grano. Zanahoria y arvejas completan un plato sencillo, rendidor y sabroso, de esos que salen completos de una sola olla.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la carne de res en cubos medianos y sécala bien con papel absorbente. Pica la cebolla, el ajo y el tomate; corta la zanahoria en cubitos pequeños para que termine de cocinarse al mismo tiempo que el arroz.
Sazona la carne con aproximadamente un tercio de la sal, la mitad del comino y la mitad de la pimienta. Calienta el aceite vegetal en una olla a fuego medio-alto y sella la carne por 5 a 6 minutos, girándola hasta conseguir zonas bien doradas en varios lados. Retira y reserva.
Baja a fuego medio y cocina la cebolla en la misma olla por 5 minutos, raspando el fondo, hasta que esté translúcida y con algunos bordes dorados. Agrega el ajo, el ají amarillo, el resto del comino y de la pimienta y sofríe 2 minutos, hasta que el ají pierda el olor crudo.
Añade el tomate y cocina por 4 minutos, hasta que esté blando, brillante y prácticamente integrado al aderezo. Devuelve la carne y agrega una cuarta parte del agua. Tapa y cocina a fuego bajo por 15 minutos, hasta que la carne empiece a sentirse tierna al pinchar pero todavía necesite algo de cocción.
Agrega el arroz, la zanahoria, las arvejas, el resto del agua y el resto de la sal. Mezcla una sola vez y, cuando hierva, tapa y baja el fuego al mínimo. Cocina por 18 minutos, hasta que no quede líquido visible, aparezcan pequeños huecos de vapor y el grano esté tierno pero todavía separado.
Apaga el fuego y deja reposar la olla tapada por 8 minutos. Luego suelta el arroz con movimientos suaves desde los bordes, distribuyendo la carne y las verduras sin romper el grano. Debe quedar húmedo y sabroso, pero graneado, con la res tierna entre cada porción. ¡Y listo! Una olla, plato completo y muy poca voluntad de dejar sobras. 😌