Un arroz marino de cevichería limeña, jugoso y cargado de ajíes peruanos. El fumet se mete en cada grano mientras los mariscos quedan tiernos, con choclo, arvejas y un final fresco de culantro y limón.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pica fino la cebolla y el tomate, corta el pimiento rojo en cubitos y deja el choclo desgranado. Retira venas y semillas del ají amarillo y licúalo con una pequeña parte del fumet hasta obtener una crema lisa. Seca muy bien los mariscos mixtos con papel absorbente antes de llevarlos al fuego.
Calienta la olla grande a fuego alto con una cuarta parte del aceite. Sazona los mariscos mixtos con una parte de la sal y la pimienta, y saltéalos en 2 tandas durante 1 a 2 minutos por tanda, hasta que apenas estén opacos y tomen algo de color. Retíralos inmediatamente con todos sus jugos; terminarán de calentarse al final.
Baja a fuego medio y agrega el resto del aceite. Cocina la cebolla, el ajo molido y el tomate durante 7 a 8 minutos, moviendo, hasta que la cebolla esté suave y el tomate haya perdido buena parte de su agua. Incorpora la crema de ají amarillo, la pasta de ají panca, el comino y el resto de la pimienta; cocina 4 a 5 minutos más, hasta que el aderezo esté espeso, brillante y sin olor a ají crudo.
Sube ligeramente el fuego, vierte la cerveza rubia y deja hervir 2 minutos, hasta que desaparezca el aroma alcohólico fuerte. Agrega el resto del fumet, la arveja, el choclo, el pimiento rojo y la mayor parte de la sal; cocina 4 a 5 minutos, hasta que las verduras estén tiernas pero mantengan textura. Incorpora el arroz blanco cocido y mezcla durante 3 a 4 minutos, hasta que cada grano esté cubierto de aderezo y el conjunto quede jugoso y brillante, sin líquido suelto en el fondo.
Regresa los mariscos con sus jugos y mezcla solo 1 a 2 minutos, hasta que estén calientes y tiernos. Apaga el fuego, incorpora el culantro, el jugo de limón y el resto de la sal, y sirve de inmediato. Si el arroz quedó húmedo y brillante y los mariscos conservan mordida, está en su punto. ¡Y listo! 🥘