Un postre criollo oscuro, meloso y perfumado por la chancaca. El arroz queda cremoso sin perder el grano, con pasas, coco y pecanas que aparecen entre notas de canela, clavo y anís. Dulce y profundo, sabe a vitrina de dulcería antigua y a cucharada que cuesta dejar a medias.

Pon el agua, la canela en rama, el clavo de olor, el anís y la sal en una olla y lleva a hervor. Añade el arroz, baja a fuego bajo y cocina semi tapado durante 18 a 20 minutos, moviendo un par de veces, hasta que el grano esté tierno, abierto y todavía rodeado de un poco de líquido
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira la canela en rama y los clavos. Incorpora la chancaca en trozos pequeños y la leche evaporada; cocina a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, removiendo con frecuencia y raspando el fondo, hasta que la chancaca se haya disuelto y el arroz quede oscuro, brillante y cremoso, con un surco que tarda un instante en cerrarse al pasar la espátula.
Agrega las pasas y el coco rallado y cocina 2 a 3 minutos más, hasta que las pasas estén algo hinchadas y la mezcla siga melosa, no seca. Apaga el fuego, incorpora las pecanas y sirve tibio, a temperatura ambiente o frío, terminando con la canela en polvo. ¡Y listo! Si cae pesado de la cuchara pero todavía conserva brillo y movimiento, quedó en su punto. 😌