Pierna de cordero al horno, dorada por fuera y jugosa por dentro, perfumada con ajo y romero. Una fórmula clásica que deja trabajar a la carne: pocos ingredientes, calor bien manejado y reposo antes del corte para un asado festivo sin complicaciones.

Precalienta el horno a 220 °C. Seca muy bien la pierna de cordero con papel absorbente y haz varios cortes pequeños de aproximadamente 1 cm de profundidad en la parte más carnosa y entre algunas zonas de grasa. La superficie debe entrar seca al horno para dorarse, no cocerse al vapor.
Machaca el ajo, el romero, la sal y la pimienta hasta formar una pasta rústica. Agrega el aceite de oliva, mezcla y frota todo el cordero, introduciendo parte del aderezo en los cortes. Coloca la pierna en una bandeja con la grasa hacia arriba.
Hornea el cordero 20 minutos a 220 °C para fijar el dorado. Luego baja el horno a
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira el cordero, cúbrelo flojamente con papel aluminio y déjalo reposar 20 minutos antes de cortar. Luego rebana contra la fibra y sirve con los jugos concentrados de la bandeja. ¡Y listo! La carne debe conservar jugos al corte y el exterior debe saber claramente a cordero, ajo y romero, no a grasa añadida. 🧡