Un asado emblemático de la Amazonía peruana, de carne magra, jugosa y profundamente sazonada. Vino, achiote, ajo y sachaculantro forman una marinada aromática que se concentra en el horno. Intenso, festivo y muy selvático: un plato para servir caliente y sin apuro.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Usa únicamente carne de picuro de procedencia legal comprobable. Sécala bien con papel absorbente, retira fibras duras visibles y haz cortes superficiales separados sobre las partes más gruesas, sin atravesar la pieza. Mantén la carne cruda y sus jugos separados de alimentos listos para comer.
Mezcla el vino tinto, el ajo molido, el achiote, el sachaculantro, la pimienta, la sal y la mitad del aceite hasta obtener un aliño rojizo y aromático. Frota toda la carne, entrando en los cortes, y deja marinar refrigerada durante 45 minutos.
Precalienta el horno a 200 °C. Unta una bandeja con el resto del aceite, acomoda el picuro con toda su marinada y vierte el caldo de res alrededor. Hornea durante 35 minutos, bañando la carne con los jugos de la bandeja unas dos veces para que la superficie no se reseque.
Continúa horneando 10 a 15 minutos más, bañando una vez con sus jugos, hasta que la superficie esté bien dorada y la parte más gruesa de la carne alcance al menos 74 °C en el centro, medidos con termómetro. No te guíes solo por el color: la carne de fauna silvestre debe quedar completamente cocida.
Retira el asado del horno y déjalo reposar 10 minutos antes de cortar. Sirve caliente con los jugos concentrados de la bandeja por encima. El punto correcto es carne completamente cocida pero todavía jugosa, con superficie dorada y aroma herbal marcado de sachaculantro. ¡Y listo! Un asado amazónico que pide plato grande y sobremesa larga.