Un desayuno peruano de olla, caliente y rendidor. La avena queda bebible y cremosa, perfumada con canela y clavo y suavizada con leche evaporada. Barata, rápida y reconfortante: una taza que resuelve la mañana sin complicarte.

Pon el agua, la canela en rama y el clavo de olor en la olla y lleva a hervor a fuego alto, unos 4 a 5 minutos, hasta que el agua huela claramente a especias. No hace falta hervirlas aparte durante mucho tiempo: el aroma se termina de extraer mientras cocina la avena.
Baja a fuego medio y agrega la avena poco a poco mientras mueves. Cocina 3 a 4 minutos, revolviendo seguido, hasta que el líquido tome cuerpo cremoso pero siga corriendo fácilmente de la cuchara. No esperes a que parezca mazamorra: espesará un poco más al enfriarse.
Apaga el fuego, retira la canela y los clavos, y agrega el azúcar y la leche evaporada
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
