Arándanos vivos, yogur griego y plátano se juntan en un batido frío, cremoso y con acidez limpia. Es dulce sin volverse pesado, fresco sin quedar aguado, y perfecto cuando quieres algo rápido que sí se sienta completo. Frescura líquida en cada sorbo.

Lava los arándanos y pela el plátano. Si el plátano está bien maduro, el batido queda más cremoso y necesita menos miel.
Coloca en la licuadora la leche, el yogur griego, el plátano, los arándanos, la miel, el jugo de limón y el hielo. Licúa por 45 a 60 segundos, hasta que se vea morado, liso y cremoso.
Prueba la textura: si está demasiado espeso, agrega un poco más de
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
