Verde brillante y tierno-crujiente: brócoli hecho al vapor, sin complicarse. La clave es cocinar por tandas —tallo primero, ramilletes después— para que todo quede parejo. Terminas con aceite de oliva y listo: vegetal limpio, sabor real.

Separa el brócoli en ramilletes medianos. Pela la parte fibrosa del tallo y córtalo en láminas o bastones delgados; así se cocina antes que los ramilletes sin quedar duro.
Hierve el agua en una olla con vaporera. Coloca primero los tallos de brócoli, tapa y cocina por 2 minutos, hasta que empiecen a verse más verdes.
Agrega los ramilletes de brócoli, tapa otra vez y cocina por 4 a 5 minutos, hasta que estén verdes brillantes y tierno-crujientes. Retíralos de inmediato para que el vapor residual no los apague.
Pasa el brócoli a un bowl y mezcla con la sal y el aceite de oliva. Sirve tibio, cuando todavía se vea brillante y conserve mordida.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
