Budín de coco tipo flan: huevo y leche condensada con coco rallado, cuajado lento en baño maría sobre un caramelo ámbar. Queda denso, cremoso y con mordida suave del coco, y mejora muchísimo después de una noche de frío. Se desmolda y cae con su salsa, como debe ser.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el azúcar en una sartén a fuego medio, sin mover al inicio. Cuando empiece a derretirse por los bordes, gira la sartén suavemente y cocina por 6 a 8 minutos, hasta lograr un caramelo ámbar profundo sin olor a quemado.
Vierte el caramelo de inmediato en el molde y gíralo con cuidado para cubrir el fondo y parte de los lados. Hazlo rápido: el caramelo se endurece en segundos y está muy caliente.
En un bowl, mezcla los huevos apenas hasta romperlos. Agrega la leche condensada, la leche evaporada, la leche de coco, la vainilla y la sal. Bate suave por 1 a 2 minutos, hasta que la crema se vea pareja, sin espuma excesiva.
Incorpora el coco rallado y mezcla con suavidad. Vierte la crema sobre el molde acaramelado, pasando por colador si ves grumos grandes de huevo; el coco sí debe quedarse dentro del budín.
Coloca el molde dentro de una bandeja para horno y agrega agua caliente alrededor, hasta llegar más o menos a la mitad de la altura del molde. Hornea a 160 °C por 55 a 65 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro tiemble suave, como gelatina espesa.
Saca el molde del baño maría y deja que repose a temperatura ambiente por 45 minutos. Luego refrigera por 3 horas como mínimo, o mejor toda la noche, hasta que el budín esté bien firme y frío.
Para desmoldar, pasa un cuchillo delgado por el borde, apoya el plato encima y voltea con decisión. Espera unos segundos antes de levantar el molde para que el caramelo caiga y bañe el budín de coco.