Hilos finísimos de camote, dorados y quebradizos, con todo su dulzor natural. El secreto está en cortar parejo, retirar el almidón y secar muy bien antes de freír. Un crocante peruano económico que levanta ceviches, sánguches, bowls o una picada.

Pela el Camote Amarillo y córtalo en hilos muy finos y parejos con la Mandolina; trabaja despacio y usa siempre su protector cuando el trozo se vuelva pequeño. Las hebras deben parecer fósforos finísimos: si quedan gruesas, se ablandarán antes de ponerse crocantes.
Pon los hilos en un Bowl de Mezcla, cúbrelos con el Agua fría y muévelos con la mano; enjuaga hasta que el agua salga claramente menos turbia. Escurre en el Colador y sécalos muy bien con Papel Absorbente, separando las hebras. Antes de freír deben sentirse secas por fuera, no húmedas ni pegadas.
Calienta el Aceite Vegetal en una Olla Mediana hasta 175 a 180 °C. Fríe el camote en tandas pequeñas durante 2 a 3 minutos, separando suavemente las hebras con la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
