Rodajas de camote amarillo cocidas suavemente en naranja, azúcar rubia, canela y clavo hasta quedar tiernas y brillantes. La mantequilla termina un glaseado ligero que abraza cada pieza sin volverla empalagosa. Una guarnición criolla dulce, cálida y especialmente feliz junto a platos marinos.

Pela el camote amarillo y córtalo en rodajas de unos 2 cm de grosor. Procura que tengan un tamaño parecido: deben ablandarse al mismo tiempo sin romperse antes de que el glaseado esté listo.
Pon en una sartén amplia el jugo de naranja, el azúcar rubia, la canela en rama y el clavo de olor. Calienta durante 2 minutos a fuego medio, moviendo hasta que el azúcar se disuelva. Acomoda las rodajas de camote en una sola capa y lleva el líquido a hervor suave.
Tapa y cocina a fuego medio-bajo durante 18 minutos, volteando las rodajas una vez a mitad de cocción. El camote debe quedar tierno al pincharlo pero todavía entero
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Destapa y cocina durante 4 a 6 minutos, bañando el camote con el líquido mientras reduce, hasta que el jugo forme un almíbar brillante que cubra ligeramente las rodajas. Retira la canela y el clavo, apaga el fuego y agrega la mantequilla sin sal; mueve la sartén con suavidad hasta que el glaseado quede sedoso. Sirve tibio o a temperatura ambiente. ¡Y listo! Camote humilde entrando a la mesa con brillo de domingo. 🍠✨