Un trago ayabaquino hecho para espantar el frío. Dulce, fragante y con el calor limpio del aguardiente, llega humeando con la canela al frente y un toque de limón que evita que se vuelva pesado. Sencillo y bravo: exactamente lo que pide una noche de sierra.

Pon el agua, la panela y la canela en rama en una olla y calienta a fuego medio, removiendo hasta que la panela se disuelva. Cuando llegue a un hervor suave, baja el fuego y cocina por 8 minutos, hasta que la infusión esté ámbar, fragante y claramente dominada por la canela, sin reducirse a un jarabe.
Apaga por completo la hornilla y cuela la infusión. Fuera del fuego, incorpora el jugo de limón y el aguardiente y mezcla solo hasta integrar; no vuelvas a hervirlo, así conserva el aroma y la fuerza del licor. Sirve de inmediato, bien caliente: debe quedar dulce y caneloso, con el limón apenas levantando el final. ¡Y listo! Que el frío de la sierra haga su intento. 😌
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
