Caliente, cremosa y tostada, con el sabor andino de la cañihua y el fondo suave de la leche. Tiene cuerpo justo: reconforta sin volverse mazamorra ni empalagar. Bebida de desayuno simple, nutritiva y bien tomada.

Mezcla la harina de cañihua con una parte del agua fría hasta que no queden grumos. Esta papilla corta el drama clásico de bebida grumosa.
Hierve el resto del agua con la canela y el clavo de olor por 5 minutos, hasta que huela especiado y limpio.
Baja a fuego medio y agrega la mezcla de cañihua poco a poco, batiendo mientras entra. Cocina 5 a 6 minutos, hasta que la bebida espese suave y pierda el sabor a harina cruda.
Agrega la leche evaporada
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira la canela y el clavo antes de servir. Sirve caliente; debe caer fluida, sedosa y con aroma tostado.