Cazuela tradicional de gallina de chacra, con caldo sabroso, papa, choclo, zanahoria y arvejas. Un aderezo corto de ají amarillo, ajo y especias le da carácter sin esconder el sabor de la gallina. Sustanciosa, humeante y hecha para servirse con cuchara generosa.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la cebolla morada fina, pela y parte las papas blancas en trozos grandes, corta el choclo en rodajas y la zanahoria en trozos medianos. Deja las arvejas listas y seca las presas de gallina con papel absorbente.
Calienta el aceite vegetal en la olla a presión y cocina la cebolla durante 4 minutos, hasta que esté suave. Agrega el ajo, la pasta de ají amarillo, el comino, la pimienta, el orégano y una parte de la sal; cocina 2 minutos más, hasta que el aderezo esté fragante y el ají haya perdido el sabor crudo.
Agrega las presas de gallina y muévelas durante 3 minutos para cubrirlas con el aderezo. Vierte toda el agua, agrega otra parte de la sal, cierra la olla y cocina a presión durante 30 minutos. Apaga el fuego y deja bajar la presión de forma segura antes de abrir; la gallina debe estar tierna pero todavía mantenerse sobre el hueso.
Con la olla destapada agrega la papa blanca, el choclo, la zanahoria, las arvejas y el resto de la sal. Cocina a hervor suave durante 14 a 16 minutos, hasta que la papa esté tierna, el choclo cocido y la zanahoria conserve algo de firmeza. El caldo debe seguir abundante y limpio, no convertirse en guiso espeso.
Apaga el fuego e incorpora el culantro picado. Sirve inmediatamente en platos hondos, repartiendo una presa de gallina, papa, choclo, verduras y bastante caldo en cada porción. Debe sentirse caldosa, reconfortante y sustanciosa, con sabor claro a gallina y el ají amarillo trabajando por debajo. ¡Y listo! Cazuela tacneña: cuchara grande y cero timidez. 🥣🐔