El emblema del Perú. Vibrante y lleno de carácter, llega a la mesa con ese golpe ácido y picante que despierta el paladar y hace que cada bocado lo valga todo.

Pon el camote en una olla con la mayor parte del agua y lleva a hervor. Cocina 10 minutos, añade el choclo y continúa 10 a 12 minutos, hasta que el camote ceda al entrar un cuchillo sin deshacerse y el choclo esté tierno pero firme. Escúrrelos y déjalos enfriar mientras preparas el ceviche.
Mantén el pescado bien frío y usa una tabla limpia; debe ser pescado fresco y apto para consumo crudo. Córtalo en cubos parejos de unos 2 cm. Corta la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Añade el jugo de limón recién exprimido al pescado y mezcla con cuidado durante 45 a 60 segundos, hasta que la superficie de los cubos se vea nacarada y ligeramente opaca pero el pescado siga firme y jugoso. Incorpora la cebolla morada y da unas vueltas más; no lo dejes reposando en el ácido.
Sirve inmediatamente el ceviche con el camote, el choclo y la cancha alrededor, procurando que el pescado llegue frío y la cebolla conserve su crocancia. Si el jugo está vivo, los cubos siguen firmes y cada bocado alterna acidez, picante, dulzor y crocante, quedó en su punto. ¡Y listo! Este no espera: a comer. 😌