Champús agrio: bebida-postre caliente y espesa, con base de harina de maíz amarillo y frutas que dan ese punto ácido tan suyo. Se cocina con piña, membrillo, manzana y guanábana, más especias que perfuman toda la olla. Al final, el mote le mete textura: cucharable, frutal y con alma limeña de antaño.

Disuelve la harina de maíz amarillo con una parte del agua fría, batiendo hasta que no queden grumos. Déjala reposar 10 minutos mientras cortas las frutas; esa pausa ayuda a que hidrate mejor.
Corta la piña, el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Hierve el resto del agua con la cáscara de piña, la canela, el clavo de olor, el anís, las hojas de naranjo y la chancaca por 12 minutos, hasta que huela dulce y especiado.
Cuela la infusión y devuélvela a la olla. Agrega la piña, el membrillo y la manzana; cocina por 10 minutos, hasta que la fruta esté tierna pero todavía se reconozca.
Baja a fuego medio y vierte la mezcla de harina de maíz poco a poco, moviendo siempre. Cocina por 10 a 12 minutos, hasta que el champús esté espeso, brillante y sin sabor a harina cruda.
Incorpora el mote de maíz sancochado, la guanábana y el jugo de limón. Cocina 3 minutos más, moviendo suave, y sirve caliente cuando esté cucharable, frutal y con acidez clara.