Champús caliente y espeso, con fruta y especias como en casa. La guanábana manda, la piña y el membrillo levantan aroma y cuerpo, y el mote le da textura. Se espesa con harina de maíz y se cierra con limón y canela.

Retira semillas y fibras duras de la guanábana y reserva la pulpa en trozos. Pela y corta la piña y el membrillo en cubos pequeños para que suelten sabor rápido y no queden duros en la cuchara.
Hierve la mayor parte del agua con la canela en rama, el clavo de olor, la cáscara de naranja
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Disuelve la harina de maíz con el resto del agua fría hasta que no queden grumos. Agrégala a la olla en hilo, moviendo constante por 6 a 8 minutos, hasta que el champús se ponga espeso y pierda sabor a harina cruda.
Agrega el mote de maíz sancochado y cocina 4 minutos más, moviendo para que se reparta en toda la olla. La textura debe quedar generosa, con granos presentes pero no pesada como mazamorra.
Baja el fuego y suma la guanábana. Cocina solo 2 a 3 minutos, lo justo para que caliente y perfume sin deshacerse por completo. Apaga y agrega el jugo de limón para levantar la acidez.
Sirve caliente o tibio y termina con canela molida por encima. Debe caer espeso de la cuchara, con fruta suave, mote entero y aroma dulce de especias.