Un guiso popular limeño de bofe, papa y hierbabuena. Rojo, espeso y servido bien caliente, combina el fondo criollo del ají panca con papa suave, bofe tierno y mote para completar ese sabor de huarique que lo hace inconfundible.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Enjuaga bien el bofe y colócalo en una olla grande con el agua, dos quintas partes de la hierbabuena y una cuarta parte de la sal. Lleva a hervor, retira la espuma que suba y cocina a fuego medio durante 35 a 40 minutos, hasta que esté opaco por dentro, firme pero fácil de atravesar con un cuchillo. Reserva unos cucharones del caldo antes de escurrir.
Deja entibiar el bofe solo hasta poder manipularlo y córtalo en cubos pequeños de 1.5 a 2 cm. Retira cualquier conducto o parte especialmente dura que encuentres; los trozos deben quedar parejos para que el guiso se sienta tierno y uniforme.
Calienta el aceite en la olla y cocina la cebolla picada fina por 6 a 8 minutos, hasta que esté suave, translúcida y apenas dorada en los bordes. Agrega el ajo por 1 minuto y luego incorpora la pasta de ají panca, el comino, la pimienta, el orégano y el resto de la sal. Cocina 3 a 4 minutos más, moviendo seguido, hasta que el aderezo esté rojo oscuro, brillante y sin aroma crudo de ají.
Incorpora el bofe picado y mézclalo con el aderezo durante 3 minutos. Añade la papa blanca en cubos de unos 2 cm y suficiente caldo reservado para que el líquido llegue casi al nivel de los ingredientes; cocina a hervor suave 15 a 18 minutos, hasta que la papa esté tierna al centro y algunos bordes empiecen a deshacerse, espesando el fondo. Agrega el resto de la hierbabuena en los últimos 2 minutos y apaga cuando el guiso quede húmedo y espeso, no seco.
Mientras termina el guiso, calienta el mote sancochado en una olla mediana con un cucharón del caldo reservado durante 2 a 3 minutos, hasta que esté tibio y húmedo; escurre cualquier exceso. Sirve la chanfainita bien caliente con el mote al lado. Si el fondo quedó rojo y espeso, la papa suave sin desaparecer y el bofe tierno pero con mordida, está en su punto. ¡A comer! 😌