La dulzura cremosa del bosque tropical concentrada en una bebida que abraza el alma. Es el sabor de la Amazonía en su estado más puro y reconfortante, un ritual cotidiano que transforma el plátano maduro en pura energía. Tradición líquida que late con el ritmo de la selva.

Pela los plátanos maduros y córtalos en trozos medianos. Deben estar bien amarillos, con manchas oscuras y aroma dulce; ese punto es el que da cuerpo y dulzor natural al chapo.
Pon el plátano maduro en una olla con el agua y la canela si la usas. Cocina a hervor suave por 18 a 20 minutos, hasta que el plátano esté muy tierno y se pueda aplastar sin resistencia.
Retira la canela. Licúa el plátano con su líquido de cocción por 45 a 60 segundos, hasta que quede una bebida espesa y lisa. Si prefieres textura más rústica, aplástalo con cuchara dentro de la olla y mezcla fuerte.
Devuelve el chapo a la olla, ajusta con
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
