Cheesecake frío de lúcuma con base de Oreo, queso crema, leche condensada y crema batida. La lúcuma queda claramente al frente, mientras el cacao de la galleta aporta contraste. La gelatina solo sostiene el corte: el relleno debe seguir cremoso, no gomoso.

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Tritura aproximadamente cinco sextos de la galleta Oreo hasta obtener una miga fina. Mézclala con la mantequilla sin sal derretida y presiónala firmemente sobre la base de un molde desmontable forrado con papel manteca. Refrigera 10 minutos mientras preparas el relleno.
Espolvorea la gelatina sin sabor sobre el agua fría y deja hidratar 8 minutos. Caliéntala en microondas durante 10 a 12 segundos, únicamente hasta que quede completamente líquida y transparente. No debe hervir.
Bate el queso crema a temperatura ambiente durante 2 minutos, hasta que esté completamente liso. Agrega la pulpa de lúcuma y la leche condensada y bate 1 minuto más, solo hasta obtener una crema uniforme y con sabor limpio a lúcuma.
En otro bowl, bate la nata líquida bien fría hasta que forme picos suaves. Incorpórala a la crema de lúcuma con movimientos envolventes. Mezcla primero unas cucharadas del relleno con la gelatina líquida y luego devuelve esa mezcla al bowl principal en hilo fino, integrando suavemente hasta que no queden vetas.
Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie. Refrigera durante 4 horas, sin mover el molde, hasta que los bordes estén firmes y el centro conserve apenas un movimiento suave al agitarlo. La gelatina debe sostener el corte sin volver rígido el cheesecake.
Desmolda el cheesecake bien frío y tritura de forma gruesa el resto de la galleta Oreo sobre la superficie. Corta en 10 porciones con un cuchillo limpio. ¡Y listo! Cada tajada debe mostrar una base oscura firme y un relleno cremoso donde la lúcuma siga siendo el sabor principal. 🧡