Cheesecake frío de queso crema y maracuyá sobre una base compacta de galleta. La gelatina sostiene el relleno sin volverlo gomoso, mientras una cobertura cocida de maracuyá aporta brillo y acidez. Cremoso, tropical y pensado para cortar limpio después de un reposo largo.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Procesa las galletas de vainilla hasta obtener migas finas y mézclalas con la mantequilla sin sal derretida. La mezcla debe parecer arena húmeda y conservar su forma al presionarla con los dedos. Compacta firmemente en la base de un molde desmontable, formando una capa pareja.
Refrigera la base durante 20 minutos. Mientras se enfría, deja el queso crema fuera del refrigerador solo el tiempo necesario para que pierda rigidez; debe estar suave al batir, pero no caliente.
Bate el queso crema durante 1 minuto, hasta que quede completamente liso. Incorpora la leche condensada, el extracto de vainilla y tres quintos de la pulpa de maracuyá. Bate solo 1 minuto más, hasta obtener una crema uniforme y sin grumos; evita incorporar aire en exceso.
Mezcla la gelatina sin sabor con tres cuartos del agua y deja hidratar 5 minutos. Caliéntala en microondas en intervalos muy breves hasta que quede líquida, sin hervir. Mezcla primero unas cucharadas del relleno con la gelatina para igualar temperaturas y luego incorpórala al bowl principal. Bate la crema para batir a medio punto e intégrala con movimientos envolventes. Vierte sobre la base fría y refrigera 8 horas, hasta que el centro esté firme pero conserve una ligera elasticidad cremosa.
Para la cobertura, pon en una olla el resto de la pulpa de maracuyá con el azúcar blanca y cocina a fuego medio 2 minutos, hasta que el azúcar se disuelva. Disuelve la maicena en el resto del agua, agrégala en hilo y cocina 1 a 2 minutos más, moviendo, hasta obtener una salsa brillante y espesa pero todavía vertible. Déjala enfriar por completo.
Desmolda el cheesecake cuando esté completamente frío y firme. Extiende la cobertura de maracuyá ya fría sobre la superficie y refrigera 30 minutos más antes de cortar. Usa un cuchillo limpio y ligeramente tibio para cada porción. El corte correcto muestra base compacta, relleno cremoso que mantiene forma y cobertura suave, no gelatinosa. 🥭