Dulzura ancestral que nace de la cocción lenta de granos andinos y hierbas aromáticas. Esta bebida destaca por su textura cremosa y un perfil delicadamente perfumado con canela y anís. Un elixir nutritivo y refrescante que honra la tradición de la sierra sur, directo al alma.

Lava la quinua blanca en colador de malla fina por 1 minuto, frotando con las manos hasta que el agua salga más clara. Deja listos el mote, las habas, la canela, el clavo, el anís, la hierbaluisa y la sal.
Pon el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira la canela, el clavo y la hierbaluisa. Agrega el azúcar y mezcla por 1 minuto, hasta que se disuelva por completo.
Licúa la chicha por tandas por 30 segundos cada una, hasta que quede cremosa y bebible. Si la quieres más fina, pásala por colador; si la quieres más rústica, déjala tal cual.
Pasa la chicha a una jarra, agrega el hielo y mezcla. Sirve fresca o a temperatura ambiente; debe quedar suave, blanca, perfumada y con cuerpo ligero.