Trozos de trucha dorados y crujientes, con centro jugoso y sazón criolla de ajo, pimienta y comino. La yuca dorada y la sarsa fresca completan el plato sin robarle protagonismo. Un clásico serrano para comer apenas sale de la fritura.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pela la Yuca, córtala en bastones gruesos y ponla en una Olla Mediana con el Agua y una parte de la Sal de Mesa. Cocina desde el hervor durante 15 a 20 minutos, hasta que esté tierna al centro pero todavía entera. Escurre bien y déjala secar mientras preparas la trucha.
Corta la Trucha en trozos de 3 a 4 cm y sazónala con el Ajo Molido, el Comino Molido, la Pimienta Negra Molida y la mayor parte de la sal restante. Agrega el Huevo batido y mezcla hasta que todos los trozos queden apenas cubiertos. En otro bowl combina la Harina sin Preparar con la Maicena, pasa la trucha por esta mezcla y sacude bien el exceso; la cobertura debe quedar fina y seca, no empastada.
Corta la Cebolla Morada en pluma fina y mézclala con el Jugo de Limón, el Ají Limo picado, el Culantro y la sal restante. Mezcla durante 20 segundos y reserva mientras fríes; la sarsa debe mantenerse fresca, ácida y crocante, no marchita.
Calienta el Aceite Vegetal en una Sartén de Acero Inoxidable a 175 a 180 °C. Dora primero la yuca en tandas durante 3 a 4 minutos, hasta que esté ligeramente dorada y crujiente por fuera, y retírala. Luego fríe la trucha en tandas pequeñas durante 3 a 4 minutos, sin amontonar, hasta que la cobertura esté dorada y crocante y el pescado alcance 63 °C en el centro. Escurre sobre Papel Absorbente sin apilar.
Sirve el chicharrón de trucha inmediatamente con la yuca dorada y la sarsa criolla al lado o apenas encima al momento de comer. La trucha debe llegar crujiente por fuera, jugosa por dentro y la cebolla seguir sonando al morder. ¡Y listo! Este plato no espera a nadie: de la fritura a la mesa. 🐟