Láminas finísimas de plátano verde fritas hasta quedar secas, doradas y quebradizas. Los chifles son puro norte peruano: salados, crocantes y hechos para aparecer junto a un cebiche, acompañar un plato piurano o desaparecer solos de una fuente sin que nadie admita responsabilidad.

Corta los extremos de los plátanos verdes, haz un corte superficial a lo largo de la cáscara y pélalos. Con una mandolina, córtalos longitudinalmente o en rodajas de aproximadamente 1 a 2 mm, procurando que todas tengan un grosor uniforme. Sécalas con papel absorbente si tienen humedad visible.
Calienta el aceite vegetal a fuego medio-alto. Fríe las láminas de plátano en tandas pequeñas durante 2 a 3 minutos, separándolas suavemente con la espumadera para que no se peguen. Retíralas cuando estén dorado pálido, rígidas y el burbujeo alrededor haya disminuido claramente; no esperes a que oscurezcan mucho porque siguen tostándose unos instantes fuera del aceite.
Pasa los chifles inmediatamente a papel absorbente y espolvorea la sal mientras todavía están calientes. Déjalos enfriar 5 minutos antes de servir; el punto correcto es
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
