Esencia pura de la Amazonía definida por el sabor profundo de la carachama y el aroma silvestre del sacha culantro. Es un caldo restaurador que reconecta con el río, un plato honesto que te llena de energía y vitalidad. El alma de nuestra selva servida en un tazón humeante y potente.

Enjuaga bien la carachama, revisa que esté limpia por dentro y haz un corte suave en los costados para que suelte sabor. Pela la yuca y córtala en trozos grandes.
Pica la cebolla, el tomate, el ají dulce, el jengibre y el sacha culantro. No hace falta corte fino de restaurante: aquí manda el caldo, no la geometría.
Hierve el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega la yuca y la carachama. Cocina a hervor medio por 25 minutos, sin mover de más, hasta que la yuca esté suave y el pescado se vea opaco junto a la espina.
Apaga el fuego, agrega el sacha culantro y deja reposar 3 minutos tapado. Termina con jugo de limón si quieres levantar el caldo. Sirve muy caliente, con una pieza de carachama, yuca y bastante caldo.