Tierno, jugoso y suavemente perfumado con anís. El choclo se sancochada justo hasta que el grano quede suave, dulce y todavía con mordida. Guarnición peruana simple, limpia y de mercado.

Limpia los choclos, retira barbas y corta cada uno en dos si son muy grandes. Revisa que los granos estén firmes y lechosos; si están muy secos, necesitarán unos minutos más.
Hierve el agua con el anís, el azúcar y la sal. Agrega los choclos, baja a hervor constante y cocina 18 a 22 minutos, hasta que el grano esté tierno al pincharlo.
Apaga el fuego y deja los choclos dentro del agua 5 minutos. Escurre y sirve tibios o a temperatura ambiente; deben quedar jugosos, no aguados ni duros.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
