El corazón líquido de la Navidad peruana, donde el chocolate de taza se funde con el perfume de las especias andinas y la cremosidad de la leche. Un ritual de unión y dulzura que envuelve los sentidos con su textura aterciopelada y ese calor hogareño inconfundible. La esencia misma del compartir.

Hierve el agua con la canela, el clavo de olor y la cáscara de naranja por 6 minutos, hasta que huela intenso y el líquido tome color dorado suave.
Baja a fuego medio y agrega el chocolate para taza troceado. Mueve por 5 minutos, hasta que se funda por completo y la base quede oscura, lisa y sin pedacitos.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Añade la leche, la leche evaporada, la azúcar rubia y la sal. Cocina a fuego medio-bajo por 10 minutos, moviendo seguido, hasta que la chocolatada se vea cremosa y apenas espese sin hervir fuerte.
Apaga el fuego, incorpora la esencia de vainilla y cuela para retirar las especias. Sirve muy caliente; debe quedar aterciopelada, brillante y con perfume navideño claro.