Dulzura intensa definida por la seda del manjar blanco y el crujido noble de la pecana, envueltos en un abrazo de chocolate amargo. Es el alma de Ica, un bombón que cuenta historias de sol y valles iqueños en cada mordisco. Elegante, artesanal y profundamente peruano.

Tuesta la pecana en sartén seca por 3 a 4 minutos, moviendo seguido, hasta que huela profundo y se sienta más crocante. Enfríala por completo antes de usar; caliente derrite el manjar y arma desastre.
Pon el agua a hervir suave en una olla y coloca encima un bowl sin que toque el agua. Derrite el chocolate bitter picado, moviendo hasta que quede liso, fluido y brillante; si usas termómetro, evita pasar de 45 °C.
Pinta las cavidades del molde para muffins con una capa fina de chocolate, cubriendo paredes y base. Refrigera 8 minutos, hasta que la capa esté firme al tacto y no se marque con el dedo.
Da una segunda capa delgada de chocolate solo donde veas puntos débiles, sobre todo en bordes. Refrigera 5 minutos más; la cáscara debe quedar firme, pero no gruesa como casco de moto.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Rellena cada cavidad con manjar blanco sin llegar al borde. Coloca 2 mitades de pecana en cada una y presiona apenas para que queden abrazadas por el manjar, no hundidas hasta desaparecer.
Cubre el relleno con el resto del chocolate y alisa la base con espátula. Limpia el exceso de los bordes para que desmolden bien y queden con acabado de chocoteja, no de volcán dulce.
Refrigera 18 a 22 minutos, hasta que las chocotejas estén completamente firmes. Desmolda con cuidado y deja reposar 5 minutos a temperatura ambiente antes de servir, para que el manjar vuelva a sentirse sedoso.