Guarnición serrana de chuño bien hidratado y salteado con cebolla roja y ajo, ligado con huevo y trozos de queso fresco. Queda meloso, con mordida suave y ese sabor andino directo que abraza cualquier plato de altura.

Enjuaga el chuño hasta que el agua salga más clara y déjalo cubierto con agua caliente por 30 minutos, hasta que se sienta flexible al presionarlo. Si alguna pieza queda muy grande, rómpela en trozos medianos.
Pasa el chuño a una olla con el resto del agua y una parte de la sal. Hierve por 15 minutos, hasta que esté suave pero todavía con mordida; luego escurre bien.
Pica la
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Calienta el aceite y dora la cebolla roja por 6 minutos, hasta que esté suave y huela dulce. Agrega el ajo, el comino y la pimienta por 30 segundos, sin dejar que el ajo se queme.
Incorpora el chuño escurrido y saltea por 4 minutos, hasta que tome el sabor del aderezo y se vea más meloso. Ajusta con el resto de la sal antes de meter el huevo.
Baja el fuego, agrega los huevos y mueve suave por 2 minutos, hasta que cuajen cremosos. Apaga, mezcla el queso fresco y sirve caliente, con el queso apenas ablandado y no desaparecido.