Chupe tumbesino, cremoso y profundamente marino. El cangrejo de manglar construye su propio caldo, reforzado con ají amarillo y achiote; papa, choclo, habas, arvejas y fideos le dan cuerpo antes del remate de huevo, leche y orégano. Un almuerzo norteño completo.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Lava muy bien los cangrejos de manglar bajo agua fría, cepillando caparazón, patas y articulaciones para retirar barro. Descarta cualquier ejemplar con olor anormal. Corta la cebolla morada fina y deja listas la papa amarilla en cubos y el choclo en trozos.
Pon los cangrejos en una olla grande con el agua y lleva a hervor. Cocina 8 a 10 minutos, hasta que los caparazones estén completamente rojos y la carne cocida. Retira los cangrejos con pinzas y cuela cuidadosamente el caldo para eliminar cualquier resto de arena; reserva ambos.
En la olla limpia calienta el aceite vegetal y cocina la cebolla morada durante 4 minutos, hasta que se vuelva translúcida. Agrega el ajo molido, la pasta de ají amarillo, el achiote, el comino y la pimienta; cocina 3 minutos más, moviendo, hasta que el aderezo esté fragante, brillante y sin sabor crudo.
Vierte nuevamente el caldo de cangrejo y agrega el choclo, las habas frescas, la arveja fresca y la sal. Cuando hierva, incorpora los fideos cabello de ángel y cocina 5 minutos. Agrega la papa amarilla y continúa a hervor suave durante 8 a 10 minutos, hasta que la papa esté tierna y los fideos hayan aportado cuerpo sin deshacerse.
Baja el fuego al mínimo. Bate ligeramente los huevos y viértelos en hilo mientras mueves suavemente para formar hebras y dar cuerpo al chupe. Incorpora la leche evaporada y el orégano seco, devuelve los cangrejos a la olla y calienta 2 minutos más sin dejar que hierva violentamente. Sirve un cangrejo por plato con abundante caldo y guarnición: debe quedar cremoso y sustancioso, pero todavía reconocible como sopa, con el sabor del cangrejo por delante de la leche. 🦀