Chupe andino de olla, espeso y reconfortante, donde el olluco manda acompañado de papa, habas, queso, leche y huevo. El aderezo de ají panca y el huacatay le dan profundidad serrana sin necesitar caldo comprado ni una lista interminable de ingredientes.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Lava bien el olluco y córtalo en tiras finas. Pela la papa amarilla y córtala en cubos medianos. Pica fina la cebolla morada y el huacatay. Ten también las habas listas antes de prender la olla.
Calienta el aceite vegetal en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla morada y cocina 4 a 5 minutos, hasta que esté suave y translúcida. Incorpora el ajo molido y la pasta de ají panca; cocina 2 minutos más, moviendo, hasta que el aderezo huela cocido y el ají pierda su sabor crudo.
Vierte el agua, agrega el olluco y la sal y lleva a hervor. Cocina a fuego medio por 10 minutos. Añade la papa amarilla y las habas frescas y continúa por 10 a 12 minutos, hasta que la papa esté tierna, el olluco cocido pero todavía reconocible y el caldo haya ganado cuerpo.
Baja el fuego y agrega la leche evaporada y el queso fresco en cubos. Cocina 2 minutos a fuego bajo, moviendo con suavidad y sin dejar que hierva fuerte, hasta que el caldo quede cremoso y ligeramente espeso y el queso empiece a ablandarse sin desaparecer por completo.
Bate ligeramente los huevos y viértelos en hilo sobre el chupe mientras mueves muy suavemente para formar hebras. Cocina 1 minuto, apaga el fuego y agrega el huacatay picado. Deja reposar 2 minutos y sirve bien caliente. ¡Y listo! Debe quedar espeso pero todavía caldoso, con el olluco como protagonista y pequeños trozos de queso entre cada cucharada. 🧡