Coliflor al estilo del saltado peruano: bordes dorados, cebolla y tomate todavía vivos, ají amarillo y un jugo corto de sillao y vinagre. Las papas fritas completan un plato casero, económico y contundente que sale del wok directo a la mesa.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la papa en bastones de aproximadamente 1 cm y sécalos muy bien. Separa la coliflor en flores medianas; corta la cebolla en gajos gruesos, el tomate en gajos y el ají amarillo en tiras. Deja todo preparado antes de encender el wok.
Calienta el aceite en el wok a fuego medio-alto y fríe las papas durante 8 a 10 minutos, moviéndolas ocasionalmente, hasta que estén doradas por fuera y tiernas al centro. Retíralas y déjalas sobre papel absorbente. Retira casi todo el aceite del wok, dejando solo una película generosa para el saltado.
Sube el fuego y agrega la coliflor al wok caliente. Saltéala 3 minutos procurando que varias caras toquen directamente el metal y formen bordes dorados. Añade el agua, tapa durante 2 minutos y luego destapa; deja que el líquido se evapore por completo. La coliflor debe quedar tierna pero firme, nunca blanda.
Agrega el ajo, la cebolla, el ají amarillo y la pimienta y saltea a fuego fuerte durante 45 segundos. Incorpora el tomate, la salsa de soya, el vinagre y la sal y saltea otros 45 a 60 segundos, solo hasta que aparezca un jugo corto y brillante y la cebolla siga crocante.
Devuelve las papas al wok, agrega el culantro y mezcla durante 20 a 30 segundos, solo para cubrirlas con el jugo sin ablandarlas demasiado. Sirve inmediatamente: la coliflor debe conservar mordida y zonas tostadas, con tomate jugoso, cebolla viva y papas doradas. ¡Y listo! Saltado sin carne, pero con toda la actitud del wok.