Un dulce cajamarquino de higos enteros bañados en miel de chancaca. La fruta queda tierna y brillante, pero conserva su forma mientras el almíbar toma cuerpo y un sabor profundo a caña. Simple, antiguo y contundente: de esos postres donde tres ingredientes hacen todo el trabajo.

Lava bien los higos, retira apenas el tallo y haz un corte superficial en cruz en uno de los extremos, sin abrir la fruta por completo. Cúbrelos con alrededor de dos tercios del agua tibia y déjalos 20 minutos, hasta que empiecen a soltar su látex; luego escúrrelos y enjuágalos con cuidado para no romperlos.
Pon la chancaca en la olla con el resto del agua y cocina a fuego medio durante 4 a 5 minutos, hasta que se haya disuelto y tengas un almíbar oscuro y uniforme. Incorpora los higos, tapa y baja a fuego bajo; cocina durante 35 a 40 minutos, moviendo la olla suavemente de vez en cuando en lugar de revolver, hasta que los higos estén tiernos y brillantes y la miel cubra la cuchara con una capa fina que caiga lentamente.
Apaga el fuego y deja que la conserva pierda el calor fuerte antes de pasarla con su miel a un
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
