Una crema peruana donde la aceituna negra manda de verdad, ligada con mayonesa y apenas levantada con limón. Queda espesa, salina y limpia, de esas salsas que hacen aparecer pan, papas o tequeños solo para tener una excusa para seguir untando.

Revisa la aceituna negra para asegurarte de que no queden pepas y escúrrela muy bien. Si viene especialmente salada, enjuágala brevemente y vuelve a secarla con papel absorbente; debe llegar a la licuadora sin agua acumulada.
Licúa la aceituna negra ya escurrida con la mayonesa y el jugo de limón durante 30 a 45 segundos. Detén la licuadora, raspa los bordes y procesa unos segundos más, hasta que quede una crema espesa y homogénea que mantenga la marca de una cuchara sin sentirse seca. Sirve de inmediato: cuando una salsa tan simple termina convirtiendo cualquier cosa que tengas al lado en vehículo para otra untada, ya hizo exactamente su trabajo. ¡Y listo! 🫒
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
