Una crema criolla de ají amarillo hecha para quedarse en la mesa. Cremosa, aromática y con picor amable, combina el carácter del ají con huacatay y una textura espesa que se aferra a papas, carnes y frituras. De esas salsas que uno termina poniendo en todo.

Abre los ajíes amarillos, retira completamente las pepas y venas y córtalos en trozos medianos. Pica la cebolla morada y el ajo en trozos pequeños; no hace falta un corte perfecto porque todo terminará en la licuadora.
Calienta el aceite vegetal a fuego medio y agrega la cebolla. Cocina 3 minutos, hasta que esté suave y translúcida; incorpora el ajo y el ají amarillo, y continúa 4 a 5 minutos, moviendo con frecuencia, hasta que el ají esté flexible, brillante y sin aroma vegetal crudo, pero sin dorarlo fuerte.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pasa el contenido de la sartén a la licuadora y agrega el huacatay, la mayonesa, el vinagre, la sal y la pimienta. Licúa 45 a 60 segundos, deteniendo una vez para bajar lo que quede en las paredes, hasta obtener una crema completamente lisa, espesa y capaz de cubrir una cuchara sin escurrirse como agua. Sirve a temperatura ambiente o fresca. ¡Y listo! Debe picar lo suficiente para despertar el plato, no para borrar todo lo demás. 🔥