Crema casera de zapallo macre, suave y naturalmente dulce, con zanahoria, cebolla y ajo. La leche evaporada redondea la textura sin esconder el vegetal y un toque de orégano mantiene el perfil familiar peruano. Económica, cálida y especialmente amable para niños.

Pela el zapallo macre y la zanahoria y córtalos en cubos medianos. Pica la cebolla blanca y el ajo. No necesitas cortes perfectos, pero sí tamaños parecidos para que el zapallo se ablande de manera uniforme.
Derrite la mantequilla sin sal en una olla grande y cocina la cebolla blanca durante 5 minutos, hasta que esté suave y ligeramente dulce. Agrega el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega el zapallo macre, la zanahoria, el agua, el orégano, el laurel, la sal y la pimienta. Lleva a hervor, tapa parcialmente y cocina a fuego medio-bajo durante 20 minutos, hasta que el zapallo y la zanahoria estén muy suaves al pincharlos.
Retira el laurel y licúa la sopa hasta que quede completamente lisa y cremosa. Si usas licuadora de vaso, trabaja en tandas y deja una salida para el vapor; nunca llenes el vaso hasta arriba con líquido caliente.
Devuelve la crema a la olla, incorpora la leche evaporada entera y calienta durante 2 a 3 minutos a fuego bajo, sin dejar que hierva con fuerza. Sirve caliente cuando la crema esté sedosa y cubra ligeramente la cuchara. ¡Y listo! Zapallo, leche y una cuchara: cena resuelta sin convocar al consejo de ministros. 🎃🥣