Crema de pecanas sedosa y caliente, con base aromática de cebolla, apio y ajo. Sabe a nuez tostada y lácteo suave, con un final apenas ahumado del chile pasilla. Una entrada elegante sin floro: textura lisa y sabor profundo.

La crema de pecanas vive o muere en el tostado. Tuesta las pecanas en sartén seca por 3 minutos, moviendo seguido, hasta que huelan a nuez dulce y se vean apenas doradas. Reserva un poco para terminar.
Abre el chile pasilla, retira las semillas y tuéstalo por
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Derrite la mantequilla en olla y sofríe la cebolla, el apio y el ajo por 6 minutos, hasta que estén suaves y translúcidos, sin dorarse fuerte.
Agrega la harina y cocina por 1 minuto, moviendo para quitarle sabor crudo. Incorpora el caldo, la leche, la sal, la pimienta y las pecanas tostadas. Hierve suave por 10 minutos, hasta que la nuez se hidrate y el líquido tenga más cuerpo.
Licúa la sopa con la mayor parte del chile pasilla hasta que quede muy lisa. Pásala por colador de malla fina para una textura sedosa, sin granitos de nuez.
Devuelve la crema a la olla, incorpora la crema de leche y calienta por 2 minutos, sin hervir fuerte. Sirve caliente con la pecana reservada y unas hebras del chile pasilla encima.