Acidez vibrante y frescura absoluta definen esta cremolada amazónica. Es un golpe helado de fruta real, intenso y limpio, perfecto para cortar el calor sin perder el carácter ácido del camu camu. Cristalina, potente y con energía de selva peruana.

Lava el camu camu y presiónalo ligeramente para abrir la piel sin triturar las semillas. Cúbrelo con parte del agua bien caliente y deja reposar 8 minutos, hasta que la fruta se ablande y suelte color.
Licúa el camu camu con su agua de reposo por 20 a 25 segundos, solo para separar pulpa y jugo. Cuela con malla fina sin aplastar demasiado las semillas; queremos acidez limpia, no amargor.
Mezcla el néctar colado con el resto del agua, el azúcar blanca y el jugo de limón. Mueve por 1 minuto, hasta que el azúcar se disuelva y el sabor quede ácido, dulce y bien despierto.
Licúa el néctar frío con el hielo
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
